25 CUENTOS INFANTILES RECOMENDADOS POR LOS MAYORES EXPERTOS EN LA MATERIA: LOS PROPIOS NIÑOS

Que te recomienden un libro siempre resulta una experiencia interesante. Creo que no hay mejor manera de conocer a una persona que a través de los libros que lee. Pero si quien te recomienda un libro es un niño pequeño la experiencia resulta simplemente deciliciosa. No cabe duda de que los más pequeños son tan o más intelegentes que nosotros, los adultos, y de que además tienen un sensibilidad diferente, pura y sin ningún tipo de prejuicio. Hoy gracias a la Biblioteca Pública de Albacete y la cadena SER os dejo un programa maravilloso en el que 25 niños y niños de diferentes edades nos recomiendan su cuento favorito. Sin duda la mejor selección posible hecha por los mejores expertos en la materia. Una oportunidad de recordar libros que puedes a tus propios hijos, hermanos, sobrinas y cualquier niño pequeño que seguro te escucha con mucha atención. Os dejo el enlace para que podáis escucharlo íntegramente. En él podréis escuchar comentarios y simpáticas reseñas de cuentos clásicos como “Los tres cerditos”, “El principito” o “Los siete cabritillos” hasta best-sellers de la literatura infantil, como “El monstruo de colores”, la saga de “Futbolísimos” o las historias de “Martina”. Muchos de ellos, como bien apunta la compañera Ángela, los podrás encontrar disponibles para descargar desde el servicio eBiblio. ¡Para que los disfruten los más pequeños y pequeñas de las casa y también los adultos!
Pincha en la imagen para escuchar el programa









   

MAS CINE POR FAVOR

Tiempo, tiempo, tiempo y más tiempo pasado entre el salón y la
eFilm, películas gratis desde tu biblioteca
cocina, el salón y el cuarto de baño, entre el dormitorio y el salón...Y vuelta a empezar¿Qué hacer con todo ese tiempo? Afortunadamente durante la cuarentena disponemos de una variedad infinita de ocio, tanto que a veces hay que planificarlo para que no se nos amontone y acabe volviéndose en nuestra contra. Entre las rutinas diarias, las comidas, las siestas, el rato de charla con los vecinos desde el balcón nos siguen quedando muchas horas muertas. Unas y otros me cuentan en este blog como van llenando esas horas no tan muertas pero sí adormecidas. Ya hemos hablado aquí de las pequeñas alegrías que vamos descubriendo, hemos mencionado algunos ocios casi olvidados, como el ajedrez, los zumos naturales o las carreras de globos sueltos por la calle (no, de esto último no he hablado, pero intentaré hacerlo más adelante). Hoy toca el mundo al cine, inevitable rey en tantas tardes y noches en el sofá acurrucados bajo un manta en invierno o simplemente repantingados en verano.

Desde hace una semana se ha habilitado el servicio bibliotecario de eFilm, (paralelo a Ebiblio plataforma desde la que puedes prestarte libros a través de las biliotecas públicas). Puede parecer que llega tarde a esto e las plataformas digitales y distribución de cine en línea, pero nada más lejos de la realidad. Gracias a eFilm se puede, por ejemplo, disfrutar de un amplio catálogo de películas que suelen estar fuera de mercado y que resulta difícil encontrar. Gracias a eFilm puedes volver a ver esas películas clásicas que tanto disfrutaste en su momento. Además, eFilm es gratis, ¡sí, gratis! Basta con hacerse el carnet de tu Biblioteca Pública o que te activen el servicio si ya lo tienes. Desde comenzó la cuarentena, muchos compañeros bibliotecarios están trabajando para agilizar los trámites que haya que realizar para acceder a estos servicios. Anímate y si no sabes qué película ver esta noche (o que libro llevarte a la cama) apúntate a eBiblio. Pincha en el enlace o en la imagen del principio para más información.

Además, dejo aquí el enlace a la plataforma SOMOS CINE creado por RTVE desde el que se pueden ver más de 60 películas españolas recientes. Toda una oportunidad de disfrutar del cine patrio que no deja de soprendernos cada año con películas de gran calidad. Ya nos los cantaba Aute, más cine por favor, y si es español, pues mira qué bien. Aunque un servidor tiene que reconocer que la primera película que ha visto a través de eFilm ha sido "Rufufú", una comedia italiana de los años cincuenta. Hay que reconocer que en esto de hacer películas los italianos no son mancos.

APLAUSOS PARA LAS Y LOS PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN

Hace un par de días escribía aquí sobre los más pequeños, sobre cómo están
llevando ellos el encierro, siendo a veces ejemplo para los mayores.También haciendo un pequeño balance de las actividades, especialmente cuentacuentos, que están desplegando desde las bibliotecas públicas. Hoy, 2 de abril (memorizad bien la fecha porque puede ser pregunta de oposiciones), se celebra EL DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO INFANTIL. Como veis, las celebraciones no paran, aunque tengamos que disfrutarlas desde casa. Os dejo el enlace de otro cuento que nos recomiendan desde la Biblioteca Pública de Albacete, ideal para recordar este día:


Este blog pretende ser una especie de modesto diario y hacerse eco de aquellas iniciativas, ideas, trabajos, propuestas y cualquier otra cosa que se haya llevado a cabo durante la cuarentena, para hacer esta más llevadera y también para de algún modo, hacer que afecte lo menos posible a nuestra rutina diaria. Mi pequeño grano de arena que servirá de recuerdo de estas semanas, en las que se siguió trabajando por la educación, la cultura y el arte, algo imprescindible para todas las personas.

Hoy, mis aplausos van a ir para los profesores. La Educación, lo mismo que la Sanidad, han sido uno de los sectores que más han sufrido los recortes y privatizaciones durantes estos años. Del mismo modo que la marea blanca se echó a la calle para dar la voz de alarma sobre el desmantelamiento y precarización de nuestros hospitales y el personal que los atiende (ese que salimos a aplaudir todos los días a las 8 de la noche), las mareas verdes fueron otro río que inundó nuestras calles y plazas para recordarnos lo importante que son también nuestra escuelas, colegios o institutos. Todos estos centros están estos días cerrados, pero no por ello los profesores han dejado de dar clases. De hecho, están trabajando más que nunca. Por lo que me cuentan amigos y amigas docentes, desde el primer día se pusieron en marcha, como una nueva marea, proyectos alternativos para desarrollar planes de estudio poniendo en marcha el teletrabajo y demás recursos que ofrecen las nuevas tecnologías.
Hubo reuniones urgentes en los que los profesores atestaban las aulas y se miraba con recelo cuando a alguno de ellos se le ocurría toser. Rápidamente se intentaba programar las actividades que deberían realizarse desde los hogares las próximas semanas. Ya en casa, las plataformas habilitadas se colapsaban o no funcionaban como deberían hacerlo porque no estaban acostumbradas a soportar esos niveles de trabajo. Han pasado los días y esos problemas se han ido solucionando, o no. Pero los docentes los han ido superando como han superado siempre la falta de recursos con la que deben afrontar curso tras curso: con su gran VOCACIÓN, así, en mayúsculas.
Esto de trabajar a distancia, me comentan algunas profesoras, es un buen recurso, pero no hay que olvidar que desgraciadamente no es accesible para todos por igual. No todo el mundo dispone de wifi en casa ni de los dispositivos adecuados para recibir las clases, los apuntes o los ejercicios que se estén enviando. Vaya, de repente nos volvemos a dar cuenta que en esto de la Educación hay clases y “clases”.

Desde el primer día, profesoras y maestros, comprueban la preocupación de sus alumnos por cómo este encierro ha paralizado el curso y genera tanta incertidumbre para el desarrollo de los exámenes finales. Desde el primer día, maestras y profesores, están en contacto con sus alumnos como buenamente pueden (teléfono, whatsapp, emails, etc.) e intentan aplacar esa preocupación redoblando esfuerzos, exprimiendo al máximo a esa vocación infinita, a una profesionalidad a la altura del heroismo, realizando un trabajo que, no nos olvidemos, pocas veces hemos valorado como realmente se merece. Espero que cuando todo esto acabe, que será bien pronto, los docentes dejen de ser “esos que tienen dos meses de vacaciones” y sepamos agradecerles el sobreesfuerzo que están realizando no solo estos días, sino todos los días, durante tantos años y tantos cursos.

Os dejo por último, el enlace de un blog del que escuché hablar un día en la radio. En el podéis encontrar todo tipo de recursos (plantillas, fichas, juegos, tutoriales, etc.) que harán la labor de los docentes más fácil y el aprendizaje de los alumnos más entretenido:



PARA LOS MÁS PEQUEÑOS...

No cabe duda de que los grandes perjudicados de estos días de cuarentena y de obligado encierro en casa son los peques. Nosotros, los mayores, más mal que bien asumimos la situación e intentamos como buenamente podemos ir llevando las horas, los días y también las semanas. ¿Pero qué pasa con las pequeñinas y pequeñines de nuestas casas? ¿Cómo se están tomando esta extraña situación? ¿Estarán comprendiendo la gravedad de la situación y la necesidad de las medidas? Una vez pasados los primeros días de novedad, que pueden resultarles hasta divertidos ¿cómo se están portando una vez que el encierro se ha ido alargando?. Me llegan noticias de mis amigos y amigas con hijos, los cuáles, me cuentan que hasta ahora, por lo general se están portando bastante bien. Demasiadas veces, son los peques los que dan lecciones de civismo a sus adultos. Eso sí, hay que tener una atención casi constante sobre ellos e irles creando continuamente pequeños retos, rutinas y por su puesto, momentos de ocio con los que mantenerlos activos y entretenidos en un espacio reducido drásticamente. Muchas veces, serán ellos mismos, con su imaginación trabajando a pleno rendimiento los que se crearán sus propias diversiones. En mi calle, casi desde el primer día, daba alegría escuchar a los niños del vecindario hablar a voces entre ellos y jugar de balcón a balcón al veo veo o cualquier otra cosa que se les ocurra. Nunca, en varios años que llevo viviendo aquí, había tenido mi calle esta banda sonora tan divertida. Una amiga pedagoga me cuenta que ella todos los días le pone a su hijo una lista de tareas y diversiones que el niño debe ir haciendo y borrando a lo largo del día. Me parece una idea original.

Las bibliotecas también han sabido adaptarse a esta nueva situación y podemos ver como de unas y otras nos van llegando diversas actividades enfocadas para continuar con la docencia y entretenimiento desde la distancia de los más pequeños. Un recurso muy utilizado es el vídeo, a través del cual ofrecer por ejemplo, cuentacuentos o conciertos. Como siempre, os dejaré un botón de muestra.

Desde la Biblioteca Pública de Valdepeñas os traigo este par cuentacuentos, que me consta, están resultando muy adictivos para el público infantil. 
 Además, otro par de cuentos de nuestra compañera Sole, habitual de la Biblioeca Pública de Albacete. Qué gusto da verla siempre tan activa y divertida.

¡Qué los disfrutéis! 

LA VIDA ES PURO TEATRO. CELEBRANDO EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO DESDE CASA

Imagen extraída de la Guía del ocio
Que es en las situaciones de crisis cuando aflora la valía y la pasta de la que verdaderamente están hechas las personas es algo que no me cansaré de escribir. Desde el primer momento en esta crisis sanitaria hemos podido comprobar la rapidez con la que tantos profesionales que están a pie de calle, los PROFESIONALES con mayúsculas, han reacionado y han puesto todos sus conocimientos y energía al servicio de las personas que lo necesitaban. Otra cosa es la previsión que hubo para enfrentarse a todo esto, la coordinación en estos días o las conclusiones que podamos sacar desde la retaguardia del trabajo de esas personas que estuvieron siempre en la primera línea del frente. Es la historia de siempre. Siempre habrá sacrificados y quienes quieran aprovecharse del esfuerzo de estos. Justo en las antípodas de los grandes personas que salimos a aplaudir cada día a las ocho de la tarde, pueden encontrarse los medios de comunicación. Hay sus excepciones, por supuesto, pero la gran mayoría de pseudoperiodistas y demás personajes de la farándula informativa, cada uno con su cuota de audiencia fiel, ciega y sorda a unas voces que no sean los suyas, siguen con su mismo tono de siempre, sin importar las penas que puedan estar sufriendo algunas personas o los logros que se vayan consiguiendo día a día. Ellos siguen sembrando odios, dudas, miedos o lo que haga falta, porque no nos engañemos, controlar el estado de ánimo sigue siendo un negocio bastante rentable. Y estos días más, ya sabemos, a río de ánimos revueltos, ganancia de pescadores sin escrúpulos. En fin, tengamos cuidado con pasar demasiadas horas frente al televisor o la radio (más música y menos bilis), hasta los psicólogos recomiendan no abusar de los noticiarios, y ahora que por fin disponemos de tanto tiempo libre y a veces no sabemos muy bien lo que hacer con él, podemos poner algo más de atención y meditar lo que unas y otros nos dicen desde el otro lado del micrófono.

Pero cambiando de tercio (que una monta un blog y ya se cree otro vocero popular) vamos a hablar de teatro. Hace unos días se puso en este blog un enlace a la web de TEATROTECA, gestionada por el Centro de Documentación Teatral. Un espacio desde el que se puede acceder a cientos de obras de teatro, las cuales, para mayor comodidad puedes buscarlas por autor, compañía o título y que ya aparecen agrupadas por género. Un rincón ideal para recuperar esas obras que quieres volver a ver o asistir por fin a aquellas que te perdiste en su momento. Celebremos así el DÍA INTERNACIONAL DEL TEATRO, aunque sea con un día de retraso (fue ayer, 27 de marzo). 
 
Aparte de esta web, son muchas las compañías o salas que ofrecen sus espéctaculos online aprovechando el enorme alcance de las redes sociales. Es tal la cantidad que sería imposible hacer siquiera un resumen de todas ellas, pero aquí os dejo un par de buenos ejemplos. 

Desde EA Teatro, una modesta y encantadora sala de teatro de Albacete  os dejo esta pequeña gran obra maestra: 

Becquer en Wyoming -Tercero Izquierda Teatro

Y del Centro Dramático Nacional y Focus, rescatamos esta producción de hace 20 años. 

Muerte de un viajante, de Arthur Miller


No cabe duda, que muchos de los artistas de este país (músicos, actores, pintores, escritores, titiriteros de todo tipo) están entre los profesionales que han sabido adaptarse a los espacios tan reducidos que impone la nueva realidad y nos están haciendo llegar sus obras desde el primer día. Estos días, más que nunca, se respira arte en muchas casas de España.

CUENTOS DESDE EL EXILIO INTERIOR: MADRID EN MARZO

Necesito salir a beber una cerveza tras otra hasta caer borracha y sin dinero en los bolsillos. Esta reclusión repentina me está matando y me hace pensar en cosas raras. Me vuelve intrépida y me hace soñar con escenas que hace poco no era capaz de imaginar que soñaría. No estoy acostumbrada a pasar tanto tiempo encerrada en un espacio tan reducido y noto cómo la deriva se apodera de mí. La siento del mismo modo que la playa debe sentir sobre ella al mar abatiéndose ola tras ola. El mar, como la vida, se va llevando sus granos de arena para canjearlos por los restos de un naufragio. Sabe la playa que cada ola es tiempo que pasa, cada segundo trascurrido una estafa que no puede evitar. Siente que el oleaje le marca las horas de su vida como si fuera un preciso reloj y yo siento que todo el tiempo que está durando esta clausura inesperada es simplemente vida desperdiciada. Nos piden que seamos responsables y que nos quedemos en casa. Como si eso fuese tan sencillo. Aquí estoy, agazapada en mi trinchera de algodón, aunque me gustaría ser más valiente, saltar desde mi ático y empezar a sobrevolar las calles de Madrid. Enlazar todas y cada una de las fiestas que se estén celebrando en ese momento y estrechar entre mis brazos a todas y cada una de las personas que bailan y disfrutan en ellas. Sin importar condición, estado civil, raza o credo. Abrazaré a un elegante travesti o a una abominable diputada de VOX. Abrazaré igualmente a una futbolista recién terminado su partido o a un escritor inédito, a un bombero torero o a un cirujano en paro, a un rey campechano o al bufón de su corte, a Bertín Orborne o a Iván Ferreiro, a una bailaora de flamenco o al conductor de una máquina apisonadora. Una de esas máquinas con
enormes rodillos con las que a veces te cruzas en alguna carretera en obras. Su sola visión me desespera, siempre tan parsimoniosa, a ese paso lento y pesado aplastando con saña pero minuciosamente, la masa de graba y alquitrán. A ese hombre que dirige la máquina con tanta paciencia, gordo, con barba de tres días, casco amarillo ladeado, su camiseta de tirantes blanca empapada en sudor, sus vaqueros caídos y sus enormes botas salpicadas con pegotones negros de grasa, a ese le daré el más suave y tierno de los abrazos, a él, al héroe de las jornadas laborales mansas y anodinas.

Quiero entrar en el primer casino que me encuentre abierto y jugarme el resto de mi vida a uno de los juegos cuyas reglas desconozca, con un trébol de cuatro hojas en el tirante de mi vestido. Reventar la banca, coger todo el dinero y volver a sobrevolar toda la ciudad, dejando tras de mí un reguero de billetes que llueva sobre las aceras. Que los transeúntes alcen sus cabezas y me vean levitando sobre ellos, que sea su primera alegría después de tanto tiempo aislados. Todo esto pienso a última hora de la noche, sin haberme levantado aún de la cama, una cama que este día ha sido más una cuna. Una cuna que ha atrapado a la niña que llevo dentro, una niña castigada sin saber por qué y sin haber podido hoy bajar a la calle a jugar con sus amigos.

Se me ha hecho eterno este primer día de enclaustramiento. Voy a poner la radio a ver si en las noticias dicen de una vez cuánto va a durar esta puñetera cuarentena.


Dedicado a al tío de Pilar.

GRANDES GESTOS. CARTAS CONTRA LA DESESPERANZA

Espero que tu cuerpo pueda con esto. Que te recuperes pronto y que el padecer de estos días cristalice en ti en una sabiduría que merezca el reconocimiento de todos los que te rodeen. Espero que pronto estés bebiéndote el mundo a grandes tragos, disfrutando de cada buen momento y no dejándote llevar por las preocupaciones sin importancia”.

Estas palabras de aliento envía Laura desde Cuenca a un o una paciente anónima. Su carta se suma a la campaña CARTAS CONTRA LA DESESPERANZA puesta en marcha por la médica Cristina Marín Campos, del Hospital Universitario La Princesa (Madrid). La propuesta se ha extendido ya a otros hospitales que han habilitado más direcciones de correo para recibir estas cartas. Una iniciativa preciosa que intenta ayudar de algún modo a hacer más llevadero ese aislamiento que tienen que padecer los pacientes del coronavirus. Desde aquí nos hacemos eco de tan bello gesto y te animamos a que nos envíes tu carta, a que animes a otras personas a escribirlas o a hacernos llegar más direcciones donde puedan enviarse.

cartas.venceremos.covid19@gmail.com

Estamos seguros que este gesto, que para nosotros supone tan poco, para el paciente o la paciente que reciba la carta será toda una bocanada de aire ánimo.

Está claro que esta situación trágica que estamos padeciendo hará que día a día (imponiéndose a las malas noticias que nos puedan llegar) surgan muchas inciativas, ideas, actos altruistas, valientes, esforzados que ayuden a superar dicha situación mucho antes de lo que esperábamos. Momentos así, en los estamos obligados a darlo todo, son los que nos demuestran la valía de cada uno de nosotros.

En la noticia publicada en el Periódico de Cuenca podrás encontrar más información sobre esta noticia.

PEQUEÑAS ALEGRÍAS, 4: LA MÚSICA Y EL HUMOR

Del mismo modo que uno aprovecha estos días para rescatar esos libros que llevan años esperando en la estantería (ese regalo de reyes aunque ya no recuerdas de quién, ese libro tan gordo que no puedes llevar en el metro o ese libro que siempre has querido releer pero que te hace sentir una pequeña punzada de temor a que no esté a la altura de tu recuerdo), estamos aprovechando para dedicarle tiempo, bendito y maldito tiempo, a esos cds, carpetas del ordenador o móvil, cuentas de spotify, incluso vinilos y casettes. Porque como decía Nietzsche la vida sin música sería un error, y más en estos tiempos. Ahora más que nunca podemos recurrir a ella para mantener alto el estado del alma. La carga emotiva que arrastran nuestras canciones favoritas puede ser un escondite fundamental en el que pasar encerrados muchas horas. Aprovechando el paseo semanal al contenedor de basura me he traído del coche, la maletita con mis viejos cds, esos que solo escucho cuando voy de viaje. Pasaré días escuchando esos discos con la mayor atención posible, tirado en mi sofá y dejándome llevar por melodías, acordes y estribillos. Disfrutando de la música como debe ser disfrutada. Transformando así la vida en el mayor de los aciertos.
Salgo al balcón y tras los aplausos diarios disfruto con una sonrisa del himno de mi calle, el que viva España de Manolo Escobar, que pensaba no volvería a escuchar hasta una próxima verbena popular. Y desde Aranjuez, me mandan esta versión maravillosa del que sin duda está siendo uno de los himnos, ya no solo de mi calle sino de todo el país. En fin, otra canción que llevaba tiempo sin escuchar y que de la mano de esta pianista se convierte en una pequeña obra de arte. ¡Gracias a todos esos artistas que desde casa, siguen manteniendo viva la música!

¿Y qué decir del humor? Son increíbles las muestras de originalidad que está demostrando la gente a la hora de crear esos chistes que nos hacen esbozar una sonrisa que en un impulso, lo compartimos en segundos con seres queridos. Sabíamos que en este país no podía ser de otro modo. Qué mejor manera de darle la vuelta a los malos ratos que con unas cuantas sonrisas. Desde aquí, imposible hacer siquiera un pequeñor resumen, de todo lo que está llegando a mi móvil. De hecho es un no parar y a veces hasta tengo que apagarlo para poder centrarme en otras cosas. Ya vendrán sexudos análisis sobre el número de chistes, bromas, memes y demás coñas artesanales que se crearon estos días y sobre lo que supuso para quién lo creaba cómo para quien lo recibía. Yo solo os dejo el último que ha pasado por mi pantallita, que mira qué coincidencia, tiene que ver con la música. En fin, cada día el número de contagiados crece, desafortunadamente también el número de muertos. Se estrecha el círculo y ya vamos conociendo algún familiar o persona que ha sufrido alguna pérdida. Mientras tanto, solo nos queda hacer lo que se nos ha pedido, quedarnos en casa. Ya que no podemos ayudar de otro modo, intentemos al menos no estorbar, recordemos a los seres queridos que nos dejan y disfrutemos intensamente de lo que tenemos cerca. Y cuando el ánimo flojee, busca y agárrate a alguna pequeña alegría.

PEQUEÑAS ALEGRÍAS, 3: PAPIROFLEXIA, ZUMOS NATURALES Y PASEOS BAJO LA LLUVIA

Pasan los días y la gente está más nerviosa. Y los que están al pie del cañón están más cansados. Comparados con ellos, seguimos siendo muy afortunados. Aguantamos la rutina gracias al teletrabajo, caótico, inestable pero que nos permite mantenernos ocupado a golpe de teclado y ratón. A ratos aguantamos, a ratos disfrutamos con quienes nos ha tocado compartir espacio. Hace unos años médicos, enfermeras y demás personal sanitario nos pidieron que salieramos a la calle a defender sus puestos de trabajo y denunciar el desmantelamiento de sus hospitales. Se llenó en país de mareas de muchos colores. ¿Qué hiciste tú? Ahora nos piden justo lo contrario, que nos quedemos en casa. Y uno, desde esta trinchera de algodones a veces no puede evitar sentirse un poco inútil, bueno, incluso bastante inútil. Pero hay que seguir, lo que nos han pedido es muy fácil. Cuando esto acabe, en vez de salir corriendo a llenar de nuevo bares, estadios, gimnasios o salones de belleza a ver si recompesamos su esfuerzo como se merecen. Que no nos engañen quienes se darán prisa en volver a sembrar el odio entre nosotros y por una vez, hagamos algo juntos. Después de los aplausos de cada día debemos premiar como se merecen a esos héroes de bata blanca, de camisa de camionero, de guantes de limpiador, de gorro de policía, de mandil de dependienta...

No sé si tendremos el cuerpo para muchas alegrías despues de más de una semana de encierro. Algunas personas me siguen enviando sus pequeñas sorpresas diarias y yo quiero compartilas con vosotros. Para eso se creó este espacio. Alguien por ejemplo me cuenta cómo a descubierto el gusto por la papiroflexia. En fin, no logra hacer que nada se parezca a lo que debe ser pero encuentra entretenido este ancestral arte de darle vida a trozos de papel. Cada día acepta un reto de un amigo y se afana en doblar unos pedazos de folios. Otro de los placeres que ha retomado estos días es el de hacer sus propios zumos. Escondida en un armario ha vuelto a utilizar una vieja licuadora que ya había olvidado. Despiste de algún regalo de cumpleaños que se fue sepultando entre trastos viejos. Una amiga me contó por teléfono lo bonito que le resultó un paseo por la lluvia mientras iba a la compra. Yo no pude evitar sentir envidia y al día siguiente bajé a sacar la basura justo en el momento que más llovía. Disfruté de cada paso que di hasta el contenedor del mismo modo que si estuviese paseando por un continente recién descubierto. Me dejé el paraguas en casa para sentir sobre mi cara el agua, el viento fresco, la sensación de tener sobre mi cabeza nubes grises y no simplemente el techo de mi salón.